lunes, 8 de octubre de 2012

RADIO-SEX: CONSULTORIO RADIOFÓNICO


domingo, 18 de diciembre de 2011

MODELOS DE COMUNICACIÓN














lunes, 12 de diciembre de 2011

Cuadro por cuadro


GALERÍA: Evidencias de eventos en otras materias.

Semana de Salud en el Adolescente




Encuentro Deportivo (Prof. Uriel Magallón)


Concurso de Escudos

Después de la pastorela

Después del baile popular

Visita al Museo Regional

Internet y cerebro humano

Por: Montse Hernández
 Manuel López Michelone, mejor conocido como la Morsa, nos advierte de los peligros de navegar en Internet. Ni siquiera nos damos cuenta y resulta que ya nos hackearon: un intruso se coló en la computadora y tiene acceso a nuestra información.
La gran intrusión se hace a través del crackeo social, el cual plantea problemas éticos, pues no siempre es malo ya que a veces, como en el caso de los hacktivistas, es una forma de protesta social que ha adquirido nuevas dimensiones para reclamar la libre expresión y el derecho a la información, pasando de las calles al internet.
El programador de 24 años, Aaron Swartz, se pronuncia a favor del derecho universal a la información científica que las universidades no dan a conocer de manera gratuita, por lo que incurrió en dicho acto de activismo virtual o “hacktivismo”.
¿Internet = Cerebro Humano?
Una computadora, por sí sola, no funciona como un cerebro. Internet, en cambio, es ilimitado, se perpetúa a si mismo y es capaz de adquirir una especie de conciencia colectiva. Sin embargo, la internet esta en transformación constante y por lo mismo, aún falta mucho para que entorno a ella existan el autocontrol, que el cerebro humano sí es capaz de usar para "regularse".
Así como tu mente te hace pensar en varias cosas a la vez, internet permite el procesamiento de información en paralelo.También la Internet, como el cerebro, evoluciona, aprende, procesa información, la moldea y la trasmite.

La sobreabundancia de datos.
Contamos con tanta información en Internet que conocer sobre cualquier tema está a un clic de distancia. Algunos especialistas, como Nicholas Carr, opinan que la Web tiene un efecto perjudicial sobre nuestras mentes, pues las hace “torpes y holgazanes”. En cambio, Betsy Sparrow, explica que “Internet podría ser una herramienta más para aumentar nuestra memoria".
Por su parte, Manuel López Michelone, es un físico que nos advierte sobre los peligros que hoy en día tenemos ante el uso del internet. Los hackers son personas que se meten a nuestras páginas para tener acceso a nuestra información y darle un mal uso. Por ejemplo, es usada por los delincuentes que quieren secuestrar a alguien para sacar dinero. Esto también se propicia en páginas sociales -como el Facebook o Twittwer- por que de forma ingenua las personas pasamos mucha información y cualquiera puede saber lo que se tiene, a dónde estamos, con quiénes y lo que se dice.
Pero no todo es tan trágico.
Los hacktivista son personas que, al igual como los hackers, roban información, pero no tanto para cosas malas, sino que ellos se meten para que todos tengan derecho a conocer opiniones de los demás.
Nosotros utilizamos el Internet cotidianamente para buscar información a cerca de algo que nos interese o nos dejen de tarea o también para meternos en you tobe, facebook, gozar del derecho de la información. También nos facilita todo. Sólo con darle un click a la página: ya tenemos muchísimos datos con poco esfuerzo.
En la actualidad recurrimos mucho al Internet: una red donde podemos encontrar de todo. El especialista Nicholas Carr dice que el internet nos perjudica por que nos hace “torpes y holgazanes”  tal vez sea cierto porque el internet nos transformó la vida, nos hace más "a-creativos" y hasta flojos, porque ya no nos esforzamos como antes para hacer una investigación. Ahora ya solo con meternos a internet obtenemos toda la información que creemos necesitar, sino es que hasta más.
En su libro "Superficiales", expone que independientemente de las ventajas de la red, su extrema facilidad para obtener datos y su misma multimedialidad, puede impactar en nuestra capacidad de concentración (chatear, hacer tareas y escribir en muros al mismo tiempo), pero además considera que dejarnos  depender mucho de este medio, podemos disminuir nuestros procesos de pensamiento, precisamente porque los vamos dejando de lado en aras de dar sólo un enter en un buscador. Lo que parece preocuparle a este investigador es que la adicción superficial a las redes sociales puede hacer a nuestra generación, gente menos comprometida con éste mundo.
La psicóloga Betsy Sparrow considera que, bien usada, internet puede aumentar nuestra memoria bajo el argumento de que gracias a la múltiple información que nos proporciona, podemos tener más conocimiento sobre las cosas que nos rodean, e incluso, sobre lo que ocurre en el resto del mundo.

De memoria transactiva a memoria social.
Internet y el ser humano tienen una memoria transactiva, una especie de memoria social y colectiva, de acuerdo con la cual las personas no sólo almacenan información en sus cerebros, sino que también lo hacen en las cabezas de otras personas, especialmente si pertenecen a un entorno cercano, es la riqueza humana de la interacción, ofrecida mediáticamente mediante la interactividad hipertextual. Un ejemplo sencillo: en lo cotidiano los novios, cuando cumplen meses o años, por lo regular casi siempre la mujer es la que se acuerda y el hombre no, y ésto se debe a que si uno no intenta retener un dato como éste, se debe a que se confía en que hay una memoria externa que nos refuerza y complementa. En este caso, viene siendo la mujer. Esa opción, pero multiplicada, es la que nos ofrece la red para tener memoria colectiva, sólo hay que saber aprovecharla en cosas mas profundas y menos superficiales, para darle ese poder de memoria y conciencia social
La vida va cambiando, ya sea para bien o para mal. En este tema de la internet, me atrevo a asegurar que es cómo el cerebro, porque cumple muchas funciones: por eso nos cambió la vida, nos trajo ventajas y desventajas. Reforzando esta comparación: es innegable que es una red compleja (una de neuronas y otra de servidores) que diariamente utilizamos todas las personas, lo importante y lo que termina por darle sentido, es cómo la usamos y para qué.
CITAS
*FUENTE: TECHNOLOGYREVIEW.COM………………….PÁG.  12         
*AUTOR: JEFFREY M. STIBEL……………..PÁG. 52
*MUY INTERESANTE AÑO 28-7..................PÁG. 101






SLIDE SHOW

LA PRIVACIDAD Y EL PODER EN LA RED

Por: Martha Ortuño

El siguiente ensayo habla  acerca del internet, que nos ha permitido un tipo de comunicación que nosotros, como estudiantes, podemos utilizar, pues sin ella no nos sería fácil realizar tareas de investigación.
Tal vez nosotros no le damos mucha importancia al internet como instrumento de difusión e intercambio de conocimiento, puesto que nosotros los jóvenes le damos más importancia a las cosas que nos divierten como el chat y los juegos en internet, sin considerar que no siempre implica que estemos dándole a esta herramienta tecnológica el uso adecuado para nosotros.
Por un lado la informática nos ayuda a conocer los componentes del internet, pero por el otro lado, un análisis de los medios de comunicación nos permite conocer dichos componentes desde el punto de vista social y su impacto a nivel mundial. Nos enseña a provechar las circunstancias que nos favorecen, las que pueden perjudicarnos o arriesgar nuestras vidas.
Es por eso importante y pertinente que los jóvenes estudiantes, no sólo usen la red, sino que además conozcan de la internet su capacidad de memoria, la hipertextualidad, la primacía en el dominio de redes, la protección de datos privados, la seguridad necesaria de las contraseñas y entre otros aspectos que es necesario pensar antes de hacer uso de éste importante medio de comunicación de nuestra era.
Acerca del internet, Rafael Muñoz Saldaña (Muy Interesante, XXVIII, no. 6, pag. 64) en el texto “El dominio de la red”, habla acerca de quién es el que controla el internet explicando que los políticos, en este caso son los administradores de blogs o directivos de grandes corporaciones, son quienes  más dominio tienen por su gran influencia, sobre todo los personajes que inventaron las redes más populares como el Facebook, el Twitter, o la propia compañía Microsoft, entre otros.
Desde ésta perspectiva es la proporción de datos privados la que concede poder. Nosotros como usuarios de medios y ciudadanos, día a día ofrecemos nuestros datos privados a cualquier tipo de personas ya sea a agencias, aseguradoras, universidades, proveedores de servicio, páginas web e incluso a redes sociales y, la posible venta de datos y directorios que se forman con ellos suele servir para propósitos comerciales y de mercadotecnia, en el mejor de los casos.
Pero en muchos otros casos, nuestros datos personales mal empleados nos pueden poner en riesgo y sobre todo, nos hace vulnerables, por que en las páginas web pueden acceder muy fácilmente a nuestros datos.
El investigador, José Gordón, nos advierte en su texto “Contraseña de  parejas” (Muy Interesante, XXVIII, no. 09, pág. 34), que en muchos casos, una forma de incrementar la seguridad de nuestros datos, para poder tener un correo electrónico, es mejor escribir el nombre de alguna mascota  o configurar cualquier otra pregunta como alternativa de contraseña, evitando fechas de cumpleaños o palabras muy populares.
Esto porque en la red hay muchas personas que en el mejor de los casos, tienen curiosidad por checar los correos de otras personas y conocer sus contactos, sin embargo aquí nos pone ante el dilema ético: no hacer lo que no nos gustaría que nos hicieran, pues creo que a nadie le gustaría que le checaran su correo electrónico sin su consentimiento.
Aunque no es tan fácil acceder a un correo electrónico que no sea el tuyo, una herramienta útil para evitar ser víctima de los hackers,  es que la contraseña del usuario no esté en la máquina del usuario.
Cierto es que a través del internet hay miles de miles de técnicas para llegar a saber la contraseña de otros, y ante ello debemos estar alertas, pues de ser un emisor o receptor con poder de interactuar de forma personal, podemos perder el control de nuestras cuentas de correo.
Gordón explilca en su texto “Hackers e ingeniería social”, que el phishing, es una de éstas trampas mediante las que se roban contraseñas para cuentas importantes, por ejemplo las bancarias. Mediante éste recurso se imita una pantalla con el diseño de una interface igual a la del Hotmail o de un banco, entonces el incauto usuario que no revisa a fondo la página, escribe su contraseña y se percata de que la página no funciona y vuelve a intentarlo hasta que desiste. Sin embargo, al final de cuentas, ya brindó reiteradamente toda la información que se requiere para que, en un segundo momento, los “malos usuarios de la red”, puedan acceder a su información privada, consultarla, manipularla o utilizarla.
Los famosos hackers son expertos en informática y programación, respecto a los que Gordon, más que nada nos advierte de los peligros que representan al navegar en internet, sobre todo cuando nos encontramos en sitios no seguros y fáciles de ser intervenidos.
Gordon dice que ni siquiera nos damos cuenta y resulta que ya nos hackearon, “alguna persona inteligente” se coló  en la computadora y tiene acceso a toda la información  que uno tenga registrada, y lo más interesante de todo esto es que si vemos un celular , un MP3 o cualquier aparato pues nuestra curiosidad o la moda, nos gana  y los compramos, sin embargo no sabemos cómo están compuestos, cómo funcionan realmente, y al igual que en el caso de la computadora con este tipo de equipos en realidad “tenemos una caja negra” que realiza infinidad de cosas favorables, pero nunca sabemos en realidad cómo las hace, y el error está en que cuando realizamos algo luego nos aparecen cosas raras y nunca le entendemos o más bien ni tan siquiera las leemos y ya con eso le brindamos toda la información a cualquiera.
Esto que amenaza nuestra privacidad y puede resultar peligroso para nuestra integridad, también tiene su contraparte. Actualmente en la red se conoce con el término de “hacktivistas” a los individuos que abanderados en el derecho universal sobre la información científica, extraen la información, no gratuita y que se maneja de manera privada, tal es el caso de Aaron Swartz (technologyreview.com) quien bajó acerca de cinco millones de textos académicos de la red del Instituto Tecnológico de Massachusetts porque consideró que dar a conocer este tipo de información debe darse a conocer para “velar por el progreso científico gracias al acceso público y gratuito de bases de datos de las instituciones que realizan investigaciones”. Aunque luego tuvo que devolver esos archivos, su acción nos demuestra que en algunos casos es necesario hacer pública algunas bases de datos, siempre y cuando conocerlas realmente ayude a un beneficio social.
Internet es “un problemón”, pero lo importante es que la sociedad, y sobre todo, la juventud esté en condiciones de analizar hasta qué grado puede ser peligroso no conocer de fondo todos los factores.
Además, creo que es importante que, aunque a veces se sienta un poco de flojera al leer, seamos unos usuarios cuidadosos de la internet, que leamos toda la información, desde el momento en que abrimos una página para comprobar su autenticidad, y evitemos aceptar cualquier cosa, sin saber de lo que se trata. Leer y enterarnos con responsabilidad sobre el origen de la información que internet nos ofrece, puede ser un asunto que pueda ayudar a salvar tu propia vida.
Por el lado positivo, los hacktivistas deben ser unos buenazos para la informática y lo más curioso es que logran extraer información en poco tiempo.
Considero que la base de un buen uso de la internet tiene que ver con el respeto a la vida privada de los demás, así como con la responsabilidad en la revisión de la información que se nos muestra así como la revisión de las páginas.
Mientras no usemos con estos principios éticos la red, la realidad nos va a seguir demostrando que, a pesar de que se sepa navegar y usar las nuevas tecnologías, lo cierto es que jamás seremos los seres humanos lo suficientemente buenos para aprovechar lo que ofrece la internet.